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Cómo trazar el itinerario para alcanzar el éxito como investigador profesional IV

IV. INVESTIGAR EN COLABORACIÓN Y CREAR UNA RED DE CONTACTOS

Investigar en colaboración es fundamental para crear una red de contactos. La productividad de una investigación depende en gran medida de la colaboración. Sin embargo, si usted decide colaborar en una investigación, hágalo por estar convencido de ello y porque ha deducido que las ventajas compensan los posibles inconvenientes.

Debe preguntarse si desea participar en una investigación en colaboración y tener muy presentes cuáles son sus metas, procesos, plazos y objetivos comunes. Si ve que no le va a sacar suficiente provecho, no participe. Habrá muchas más oportunidades interesantes de investigación en colaboración a lo largo de su carrera. Es mucho mejor participar en pocas colaboraciones pero muy positivas, que en muchos proyectos que sólo le aporten un valor insuficiente y que incluso puedan resultar nocivos para su carrera. Existen muy buenos motivos para plantearse una investigación en colaboración. Le puede abrir el paso a nuevas herramientas, conocimientos y habilidades o darle una perspectiva internacional que tardaría muchos años en lograr trabajando en solitario.

Tal vez necesite los conocimientos expertos de otro investigador para complementar sus propias habilidades. Las colaboraciones en investigación también pueden ayudarle a llevar sus estudios a otras disciplinas investigadoras, como ya explicamos en una sección anterior.

Trabajar con un científico o un grupo de prestigio internacional indudablemente mejorará su estatus dentro y fuera del país. La colaboración investigadora mutua puede aportarles sinergias a usted y a sus colaboradores y, de ese modo, mejorar exponencialmente los resultados investigadores de ambos grupos.

Si en teoría colaborar en investigación es tan ventajoso, ¿por qué les digo que lo piensen seriamente antes de comprometerse a ello? Por supuesto, mucho depende de si ya ha iniciado una colaboración o si un posible colaborador ha acudido a usted por sus habilidades y conocimientos especializados. ¿Se beneficiarán mutuamente o se apropiarán de su trabajo dejándolo a usted en cierto modo de lado?

Como investigador junior, se supone que sigue trabajando en un grupo o equipo relativamente pequeño o en solitario con su supervisor. De cualquier forma, usted puede figurar como primer autor de un artículo firmado por dos coautores o el segundo autor por detrás de su subordinado. El orden de autoría en este tipo de casos no suele traer complicaciones. La importancia que se da al orden de colocación de los coautores en sus publicaciones es enorme en muchas áreas de investigación, especialmente en Ciencias, Ingeniería y Tecnología.

Determinar quién debe figurar como autor de una publicación y en qué orden puede ser problemático. Lo que muchos investigadores a menudo ignoran es que existen protocolos aceptados a nivel internacional que determinan a quién se atribuye una autoría.

El Estilo de Vancouver, recomienda que la autoría de una publicación se base en: (1) la aportación sustancial a la concepción y el diseño, a la recopilación de datos o al análisis y la interpretación de los mismos; (2) la elaboración del borrador del artículo o la revisión crítica de una parte importante de su contenido intelectual; (3) la aprobación final de la versión que será publicada. Todo autor debe cumplir las condiciones 1, 2 y 3.

Authorder es una sencilla herramienta fundamentada en estos protocolos que cualquiera puede usar para asignar un orden de autoría. Authorder proporciona un marco racional y responsable con el que los coautores de una publicación pueden determinar el orden en que van a figurar en ella, y además es gratis.

El éxito de su futuro profesional puede depender o verse muy influido por el orden de autoría de su primera media docena de publicaciones. Si emprende una investigación en colaboración con otros científicos, puede figurar como el cuarto autor de un artículo de seis coautores. En los ejercicios de valoración nacionales e internacionales como REF, ERA y el New Zealand Performance Based Research Fund, el orden de autoría de los colaboradores de una publicación se tiene muy en cuenta. Del mismo modo, el orden en que figura como autor tiene bastante peso a la hora de solicitar para usted una beca de investigación. Cuando se publica conjuntamente con media docena de autores, resulta difícil poderse atribuir con precisión y legitimidad la autoría del grueso de la investigación aun cuando usted haya sido el responsable de la mayor parte del trabajo.

La decisión que deberá tomar y aceptar es si desea mantener un papel preponderante en un grupo pequeño, o de menos relevancia en una colaboración investigadora más amplia. Obviamente, si le ofrecen colaborar en un proyecto por sus habilidades y sus conocimientos especializados, deberá tener en cuenta las posibilidades de figurar como primer autor en las publicaciones de un grupo mucho más numeroso, y le será mucho más provechoso. Independientemente de lo que haga con respecto a la investigación en colaboración, es fundamental que aspectos como la autoría, la titularidad de la propiedad intelectual o las presentaciones en congresos queden establecidos y acordados antes de ponerse a trabajar. Pese al riesgo de sonar demasiado oficioso y ser tan susceptible podría sentar mal a sus colaboradores de relieve internacional, creo que si sus colaboradores de investigación tienen un espíritu productivo no pondrán obstáculos a que usted pretenda asegurar, en la medida de lo posible, la óptima productividad del proyecto para todos los que en él participan.

Si usted es un investigador junior contratado como becario postdoctoral o que trabaja en una empresa privada, tendrá que contar con la aprobación y el asesoramiento de su supervisor de investigación o del responsable de su equipo de trabajo antes de dirigirse a un posible investigador colaborador o de acceder a trabajar con uno que se haya dirigido a usted.

Muchas investigaciones en colaboración son sumamente productivas para todos los que intervienen en ellas y pueden durar mucho tiempo. Otras colaboraciones, como por ejemplo, la donación de reactivos de laboratorio o la traducción de textos de carácter social, pueden ser de una naturaleza más definida y tener una duración muy breve. Las buenas colaboraciones investigadoras productivas pueden tener altibajos. Si va a participar en colaboraciones a lo largo de su carrera investigadora, es fundamental estudiar cómo van a beneficiar estratégicamente a su futuro profesional. La creación de redes de contactos, por otra parte, suele ser algo mucho más duradero y mucho menos tangible, pero esencial para su carrera.

Todo lo que digamos sobre la importancia para un investigador junior de tener una red de contactos útil y productiva es poco. Ya he hecho alusión a cuatro grandes integrantes de su red de contactos: director de tesis, supervisor de investigación, colaboradores y mentor. Hay otras muchas personas que pueden beneficiarle y a las que les puede beneficiar formar parte de su red. Es importante no demorarse en formar una red útil y fuerte, ya que le ayudará a lo largo de su carrera investigadora. Su tamaño es lo de menos: contar con unas pocas redes pequeñas pero potentes resulta mucho más provechoso que tener muchas y flojas o una muy grande y muy débil.

Además de las cuatro categorías ya mencionadas, otras personas que pueden formar parte de su red pueden ser los doctorandos con los que trabajó mientras preparaba su tesis, los miembros del tribunal de doctorado, los miembros de colegios profesionales en los que trabaja, asistentes a congresos con los que haya entablado una buena relación, personas de sus equipos investigadores inmediatos o de otros ámbitos internos, el personal de biblioteca u oficina de investigación de la organización o los editores de las revistas a las que suele enviar artículos.

Resumiendo, puede ser cualquier persona que esté interesada en su carrera investigadora o que pueda serle beneficiosa. Cuando surja la ocasión, piense a quién desea tener como contactos en su red. Herramientas como LinkedIn, Facebook, Twitter, Myspace, Plaxo y YouTube se lo ponen más sencillo. Por lo general, una red evoluciona con el tiempo: su mentor, supervisor de investigación y colaboradores le presentarán a otros posibles contactos.

En función de su posición, algunos le serán más útiles ahora; otros lo serán más adelante. Por ejemplo, a usted le puede hacer falta una ayuda directa y tangible, como alguien que dé referencias a su favor para un empleo o una beca.

Si su red de contactos le pone por las nubes, le puede servir de gran ayuda. Publicar en las revistas más prestigiosas y presentar trabajos en los congresos de mayor nivel constituyen el mejor escaparate para dar a conocer la gran calidad de su investigación.

Lograr publicar o presentar puede llevarle mucho tiempo, por lo que si otros hacen correr la voz del buen nivel de usted y de sus trabajos de investigación será positivo. No tiene nada de malo y a usted le será de utilidad en su carrera investigadora. No quiero dar la impresión que el único motivo para establecer una red de contactos sólida es beneficiar nuestra propia carrera, sin embargo lo hará.

Usted puede ayudar con sus habilidades, consejos y conocimientos especializados a otras personas de su red. Al avanzar y madurar en su carrera podrá ir aportando más a los demás. Formar una red de contactos es cuestión de dar y recibir. En los inicios de su carrera investigadora tal vez tenga que dar más de lo que recibe, pero la tendencia irá cambiando según vaya avanzando. Al final, todo suele equilibrarse de manera justa y razonable.

FUENTE: ELSEVIER

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